La comezón sin ronchas visibles, conocida como prurito, puede tener múltiples causas. Las más comunes incluyen piel seca (xerosis), especialmente en climas secos o invierno, alergias a detergentes, jabones o tejidos, y efectos secundarios de medicamentos. Otras causas incluyen problemas hepáticos como colestasis o cirrosis, enfermedades renales crónicas, trastornos de tiroides, diabetes, deficiencias nutricionales de hierro o vitaminas, y enfermedades de la sangre como policitemia vera.
Causas menos frecuentes incluyen linfoma de Hodgkin, esclerosis múltiple, neuropatía periférica, infecciones parasitarias internas, y condiciones psiquiátricas como ansiedad o trastorno obsesivo-compulsivo. La piel seca es la causa más frecuente y responde bien a humectación intensiva con cremas emolientes varias veces al día, especialmente después del baño. Evite baños muy calientes, jabones agresivos y use ropa de algodón suave. Si la causa es sistémica, se requiere tratamiento de la enfermedad subyacente.
Consulte a un dermatólogo o médico internista si la comezón persiste más de dos semanas a pesar del tratamiento básico, es muy intensa e interfiere con el sueño, se acompaña de fatiga, pérdida de peso, cambios en la orina o heces, o fiebre.
FUENTES:
• Prurito (comezón): causas - Mayo Clinic (2024)
• Picazón en la piel - MedlinePlus Enciclopedia Médica (2024)
• Xerosis y piel seca - American Academy of Dermatology (2023)
DESCARGO DE RESPONSABILIDAD:
Esta información es de carácter general y no sustituye la consulta médica profesional. Ante cualquier duda sobre su salud, consulte a un médico certificado.