Conoce las opciones de tratamiento para el desprendimiento de retina: cirugía láser, vitrectomía, cerclaje escleral y neumopexia. Guía sobre recuperación y cuidados.
Aviso médico: Este contenido es informativo y no sustituye la consulta médica profesional. Consulta a un especialista para diagnóstico y tratamiento personalizado.
El tratamiento del desprendimiento de retina es una urgencia oftalmológica que requiere atención médica inmediata. Sin intervención oportuna, el riesgo de pérdida visual permanente es alto. La buena noticia es que, cuando se trata a tiempo, aproximadamente el 90% de los casos logran la readherencia retiniana exitosa.
En esta guía te explicamos las opciones de tratamiento disponibles, cuándo se usa cada una, qué esperar durante la recuperación y cómo cuidar tu visión después de la cirugía.
⚠️ Aviso importante
El desprendimiento de retina es una emergencia médica. Si presentas destellos de luz repentinos, aparición de "moscas volantes" o una sombra oscura en tu campo visual, acude al oftalmólogo o a urgencias dentro de las próximas 24 horas. La rapidez en el tratamiento puede ser la diferencia entre conservar o perder la visión.
Si quieres saber más sobre los síntomas de esta condición, visita nuestra guía de síntomas del desprendimiento de retina. Para información general sobre la enfermedad, consulta nuestra guía completa de desprendimiento de retina.
¿Por qué es urgente tratar el desprendimiento de retina?
La retina es la capa sensible a la luz que recubre la parte posterior del ojo. Cuando se desprende, se separa de los vasos sanguíneos que la nutren y oxigenan. Sin ese suministro, las células retinianas comienzan a deteriorarse en pocas horas.
El pronóstico visual depende en gran medida de dos factores clave:
- Si la mácula está involucrada: La mácula es la zona central de la retina responsable de la visión detallada y el color. Si el desprendimiento no ha llegado a la mácula, la recuperación visual puede ser completa. Si ya la afectó, la visión central puede quedar reducida incluso después de una cirugía exitosa.
- Tiempo transcurrido desde los síntomas: Cuanto antes se opera, mejores son los resultados funcionales.
Por esta razón, los oftalmólogos consideran el desprendimiento de retina como una emergencia que no puede esperar días ni semanas.
Opciones de tratamiento: desde el consultorio hasta el quirófano
El tratamiento varía según el tipo, extensión y características del desprendimiento. Tu oftalmólogo evaluará el estado de tu retina mediante un examen ocular con pupila dilatada, ultrasonido ocular y/o tomografía de coherencia óptica (OCT) para determinar cuál es la mejor opción.
1. Fotocoagulación láser y criopexia (para desgarros sin desprendimiento)
Cuando se detecta un desgarro retiniano o agujero antes de que cause un desprendimiento completo, es posible tratarlo de forma ambulatoria y sin cirugía mayor.
- Fotocoagulación láser: El oftalmólogo aplica pulsos de láser alrededor del desgarro para crear pequeñas cicatrices que sellan la zona y evitan que el líquido se filtre por debajo de la retina. Es indoloro y se realiza en pocos minutos.
- Criopexia (crioterapia): Se aplica frío extremo con una sonda alrededor del desgarro para crear una adherencia cicatricial que sella la retina. Es el método preferido cuando los desgarros están en la periferia extrema o cuando el láser no es accesible.
Ambos procedimientos tienen una tasa de éxito muy alta cuando se aplican de manera preventiva. La recuperación es rápida, con molestias mínimas durante las primeras 24-48 horas.
2. Retinopexia neumática (neumopexia)
La retinopexia neumática es una opción para desprendimientos simples con desgarros en la parte superior de la retina. Se realiza en el consultorio o en cirugía ambulatoria.
El procedimiento consiste en:
- Inyectar una pequeña burbuja de gas (SF6 o C3F8) dentro del ojo.
- La burbuja flota hacia arriba y presiona la zona desprendida contra la pared del ojo.
- Se aplica láser o criopexia para sellar permanentemente el desgarro.
- El gas se reabsorbe de forma natural en 2 a 8 semanas, según el tipo utilizado.
Durante los días posteriores, necesitarás mantener una posición específica de la cabeza (generalmente hacia abajo o de lado) para que la burbuja permanezca sobre el desgarro. Esta posición debe mantenerse varias horas al día durante 5 a 14 días.
Importante: Mientras tengas gas en el ojo, no podrás viajar en avión ni subir a grandes altitudes. Los cambios de presión podrían expandir el gas y dañar el ojo.
3. Cerclaje escleral (banda o esponja de silicona)
El cerclaje escleral (también llamado introflexión o "scleral buckle") es una técnica quirúrgica que se realiza en quirófano bajo anestesia local o general. Es especialmente recomendada para:
- Pacientes jóvenes con cristalino natural (ojos fáquicos)
- Desprendimientos sin desprendimiento vítreo posterior
- Desgarros en el cuadrante inferior de la retina
- Casos sin vitreorretinopatía proliferativa (PVR)
El cirujano sutura una banda o esponja de silicona alrededor del globo ocular por la parte externa. Esta banda "indenta" la pared del ojo hacia adentro, acercando la esclera a la retina desprendida y reduciendo la tracción que causó el desprendimiento.
Datos de eficacia (según estudios publicados en PubMed 2021-2023):
- Tasa de éxito en una sola cirugía: aproximadamente 90%
- Menor riesgo de desarrollo de catarata posoperatoria (10% vs. 46% con vitrectomía)
- Mejores resultados de agudeza visual en ojos fáquicos jóvenes
Las posibles complicaciones incluyen visión doble temporal (diplopía), miopía inducida, y en algunos casos, la necesidad de retirar el material de cerclaje (en aproximadamente el 13% de casos a largo plazo).
4. Vitrectomía pars plana (VPP)
La vitrectomía pars plana es actualmente la técnica más utilizada y versátil para tratar el desprendimiento de retina. Se realiza en quirófano y consiste en introducir instrumentos de microcirugía (sondas de 23, 25 o 27 gauge) a través de pequeñas incisiones en la pared del ojo.
Durante la cirugía, el oftalmólogo:
- Extrae el gel vítreo y cualquier tejido cicatricial que esté traccionando la retina.
- Reaplica la retina usando líquidos perfluorocarbonados (pesados) que la empujan hacia su lugar.
- Sella los desgarros con láser endocular o criopexia.
- Rellena el interior del ojo con gas o aceite de silicona como taponamiento interno.
La vitrectomía está especialmente indicada en:
- Desprendimientos complejos con vitreorretinopatía proliferativa (PVR)
- Desprendimientos por tracción (frecuentes en retinopatía diabética)
- Pacientes con lente intraocular (pseudofáquicos) o sin cristalino (afáquicos)
- Desgarros gigantes (más de 90°)
- Hemorragia vítrea asociada
- Desprendimientos recurrentes
Tasa de éxito en una sola cirugía: 88 a 92%, con posibilidad de alcanzar el 95-98% con reintervenciones si es necesario.
Taponamiento interno: gas vs. aceite de silicona
Después de la vitrectomía, el ojo se rellena con un tamponador para mantener la retina en su lugar mientras cicatriza.
Gas intraocular
Los gases más usados son el SF6 (hexafluoruro de azufre) y el C3F8 (perfluoropropano). Se reabsorben solos en semanas (2-8 semanas según el tipo y concentración). Durante este período:
- La visión será muy borrosa o casi nula
- Deberás mantener posición cefálica específica
- No podrás volar en avión ni a altitudes elevadas
- Se debe evitar la anestesia con óxido nitroso si necesitas otra cirugía
Aceite de silicona
Se usa en casos complejos con PVR severa o cuando el gas no es suficiente. Es más pesado y no se reabsorbe solo, por lo que requiere una segunda cirugía para su extracción, generalmente entre los 3 y 6 meses después de la cirugía inicial. Sus ventajas son mayor estabilidad a largo plazo y compatibilidad con viajes aéreos.
Recuperación y cuidados postoperatorios
La recuperación varía según el tipo de cirugía, pero hay aspectos comunes a todos los tratamientos:
Primeras semanas
- Posición cefálica: Si se usó gas, deberás mantener la posición indicada por tu cirujano (boca abajo, lateral derecho o izquierdo) varias horas al día durante 5 a 14 días.
- Gotas oculares: Se prescriben antibióticos y antiinflamatorios para prevenir infección y controlar la inflamación. Sigue el esquema exacto que te indique tu médico.
- Reposo relativo: Evita actividades de impacto, levantar objetos pesados y agacharte en los primeros días.
- No frotar el ojo: Es fundamental para no desplazar la retina mientras cicatriza.
Seguimiento médico
Las citas de seguimiento son esenciales. Tu oftalmólogo te revisará:
- Al día siguiente de la cirugía
- A la semana
- Al mes
- A los 3 y 6 meses
- Anualmente de por vida
En estas citas se evalúa la readherencia retiniana, la presión intraocular, el estado del cristalino y la agudeza visual.
Recuperación de la visión
La mejoría visual es gradual y puede tardar semanas o meses. Si la mácula no estaba involucrada, muchos pacientes recuperan una visión funcional excelente. Cuando la mácula sí fue afectada, puede quedar una disminución residual de la visión central que no siempre se corrige por completo, incluso con una cirugía exitosa.
Posibles efectos secundarios y complicaciones
Como cualquier cirugía ocular, el tratamiento del desprendimiento de retina puede tener complicaciones. Conocerlas te ayuda a identificarlas a tiempo:
- Catarata: La vitrectomía acelera el desarrollo de catarata, con tasas de hasta 46% en el primer año. Es tratable con cirugía de catarata posterior.
- Presión intraocular elevada (glaucoma secundario): El gas o el aceite pueden aumentar la presión ocular. Se controla con gotas y revisiones frecuentes.
- Nuevo desprendimiento: En el 5 a 15% de casos, la retina puede volver a desprenderse, especialmente si hay vitreorretinopatía proliferativa (PVR). Requiere reintervención.
- Membrana epirretiniana: Tejido cicatricial que puede crecer sobre la retina y distorsionar la visión. En algunos casos requiere cirugía adicional.
- Edema macular quístico: Acumulación de líquido en la mácula que puede afectar la visión central. Se trata con gotas antiinflamatorias o inyecciones.
- Endoftalmitis: Infección intraocular grave pero rara. Los síntomas incluyen dolor intenso y pérdida visual brusca. Requiere atención urgente.
Si notas alguno de estos síntomas después de la cirugía, comunícate con tu oftalmólogo de inmediato o acude a urgencias.
Preguntas frecuentes sobre el tratamiento
¿Tienes más dudas? Visita nuestra sección de preguntas frecuentes sobre el desprendimiento de retina y cómo prevenirlo.
¿El ojo contrario también corre riesgo?
Sí. Las personas que han tenido un desprendimiento de retina en un ojo tienen mayor riesgo en el ojo contrario, especialmente si tienen miopía alta, antecedentes familiares o patologías del vítreo. Tu oftalmólogo revisará ambos ojos y podrá tratar preventivamente desgarros en el ojo sano antes de que progresen.
¿Puedo trabajar después de la cirugía?
Depende del tipo de trabajo y de la cirugía realizada. La mayoría de los pacientes pueden retomar actividades sedentarias en 2 a 4 semanas. El trabajo físico intenso se posterga 4 a 8 semanas. Tu cirujano te dará indicaciones personalizadas.
¿Qué actividades debo evitar a largo plazo?
Tras una recuperación completa, la mayoría de las actividades son posibles. Sin embargo, algunos deportes de contacto o de alto impacto pueden aumentar el riesgo de un nuevo desprendimiento. Consulta con tu especialista cuáles son seguros para ti.
¿Cuándo buscar un oftalmólogo?
Además de la urgencia ante síntomas agudos, debes consultar a un oftalmólogo de forma rutinaria si:
- Tienes miopía alta (más de -6 dioptrías)
- Tienes antecedentes familiares de desprendimiento de retina
- Has tenido cirugía de catarata previa
- Tienes diabetes con afectación ocular (retinopatía diabética)
- Sufriste un traumatismo ocular
La revisión oftalmológica anual con pupila dilatada es clave para detectar cambios en la retina antes de que generen un desprendimiento.
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Fuentes y referencias
- National Eye Institute (NEI) - NIH. Retinal Detachment. Disponible en: nei.nih.gov
- MedlinePlus en español - Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. Desprendimiento de retina. Disponible en: medlineplus.gov
- Dimakopoulou I, et al. Scleral buckling versus vitrectomy for primary rhegmatogenous retinal detachment without posterior vitreous detachment. Scientific Reports. 2024. PMID: 39060328. Disponible en: pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39060328
- Neuhaus C, Valmaggia C. Surgical outcomes after scleral buckling surgery. Klin Monbl Augenheilkd. 2023. PMID: 37164406. Disponible en: pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37164406
- Meta-análisis PPV vs. PPV + cerclaje (38 estudios, 15,661 ojos). 2022. PMID: 35227949. Disponible en: pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35227949
- Japan Retina Detachment Registry (2,775 casos). 2021. PMID: 33079792. Disponible en: pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33079792
- Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS). Salud Ocular. Disponible en: paho.org
Aviso legal: Esta guía tiene fines exclusivamente educativos e informativos. No sustituye la consulta médica profesional, el diagnóstico ni el tratamiento personalizado. Si tienes síntomas o preocupaciones sobre tu salud ocular, consulta a un oftalmólogo certificado.
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